Ser responsable con el dinero de los contribuyentes no significa recortar servicios esenciales para las familias trabajadoras mientras se protegen las ganancias inesperadas de los ultrarricos. Significa invertir con prudencia, tributar de forma justa y gobernar con transparencia. Ese es el enfoque que aplico en cada votación. Durante los últimos meses, me he centrado en tres prioridades políticas que pueden marcar una diferencia real para las familias y las pequeñas empresas de nuestro distrito:
1. Eliminar los aranceles y restaurar la supervisión del Congreso
La Constitución otorga al Congreso, no al Poder Ejecutivo, la facultad de regular el comercio. Es hora de que recuperemos esa función. Estoy presionando para que se apruebe una legislación bipartidista que elimine los aranceles perjudiciales y evite futuros daños económicos. Como lo expresó Gbenga Ajilore, economista jefe del Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas:
“La mejor medida que Washington puede tomar para mejorar el costo de vida
es retirar la autoridad arancelaria a la administración y restablecerla
a los niveles de enero de 2025.”
2. Ampliación de los créditos fiscales de la Ley de Cuidado de Salud Asequible
Más de 24 millones de estadounidenses dependen de los créditos fiscales de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) para poder pagar su seguro médico; de no tomar medidas, verán un aumento drástico en las primas a principios de 2026. Las consecuencias inmediatas y a largo plazo de esta inacción se sentirán en todo el sector de la salud, desde los pacientes hasta los proveedores.
He trabajado junto con colegas de ambas cámaras para mantener este tema en la agenda, incluyendo la copatrocinación de la Ley de Asequibilidad de la Atención Médica, y para oponerme a los elementos más perjudiciales del proyecto de ley conocido como "One Big Beautiful Bill". Hay señales de progreso, pero el tiempo se agota en el calendario legislativo.
3. Abordar de frente la escasez de vivienda
Los altos costos de la vivienda se deben a una escasez fundamental de oferta. Necesitamos políticas de uso del suelo más inteligentes, incentivos específicos y un desarrollo responsable para incorporar más opciones asequibles al mercado.
Me comprometo a ser parte de la solución y he copatrocinado la Ley de Mejora del Crédito para Vivienda Asequible y la Ley de Inversión en Viviendas de Vecindario.